martes, febrero 10, 2009

mi antiguo blog...!!!!!

martes 16 de diciembre de 2008

una incoherencia lleva a otra...

no se si veo cambios o no, ni orden ni desorden, una incoherencia llena a otra, se envuelven simultáneamente sin parar, creando un bucle que nunca cesa, mientras piensas en como trampear, piensas en no hacerlo, cuando vas impulsivamente al espejo, una parte de mí, no quiere mirar, tiene auténtico terror de comprobar que estoy comiendo, no quiere castigarme más, pero no puede evitarlo y mira… mientras que otra parte intenta darme calma, tratando de repetirme que estoy enferma, cosa que me sigue costando creer, se que estoy empecinada en un sinsentido y que muchas veces soy realmente consciente de que estoy mal, de que necesito ayuda, pero como aún nadie me ha diagnosticado claramente que carajo es lo que tengo, creo que prefiero engañarme y pensar que todo esto es correctísimo.
Hace más de un mes que vomité por última vez. No puedo prometerme que no lo voy a volver a hacer, pero tengo esperanzas de que así sea, porque más que el hecho de vomitar en sí, lo que me preocupa es que no veo nada, no se nada, no se donde estoy ni que narices es lo que siento, sólo veo que hago daño a la gente que quiero y no entiendo por qué… parece ser que me hago daño pero no me doy cuenta, y resulta que hay gente que me quiere y lo pasa mal. Lo pasa mal porque ven que estoy ciega y que voy de modo indiferente para un lado del camino y para el otro, que me da igual todo absolutamente y que cada vez tengo menos ilusión. Y por si fuera poco, hay veces que se me pasan por la cabeza cosas que…asustan, asustan mucho, es lo único que me hace ver que tengo un problema, que no creo que sea un tca, si no locura transitoria… hay veces que me gustaría mandar a todo el mundo a paseo y que me dejaran en paz, que me dejaran seguir haciendo eso que todos consideran tan malo para mí, pero que a mí me parece lo mejor, se de sobra que no lo es, pero no lo veo y me duele…Muchas veces pienso que los que me quieren me odian porque quieren que coma, en serio que lo creo… y ahora que lo pienso es del todo absurdo, pero que le vamos a hacer, una incoherencia más que se suma al carro… más que nada, porque yo a las personas que quiero las estoy cebando a comer y eso si que es para odiarme…¿qué surrealista, no? Muchas veces, en mis soliloquios y pájaras mentales autistas, aberrantes y totalmente gilipollas, pienso… “quieres hacerlo… pero no te dejan, no te preocupes, sabes como hacer para engañarlas, si la gente no entiende que el control es necesario es su problema, no el tuyo” y al minuto siguiente de pensar eso, me dan ganas de tirarme por la ventana de lo imbécil que puedo llegar a ser. Sí Laura, en efecto, se trata de una cuestión de control, pero de que ejerzas control sobre tu vida y sobre la comida, no al revés, hay algo que es más fuerte que yo, no lo puedo ignorar, me gustaría poder pasar un día entero sin andar con la cantinela continua de desayuno, comida y cena… pero es inevitable.
Se que soy lo peor, no se como puedo pensar en engañarlas ni por un momento, no quiero hacerlo, estoy harta ya de tus malditas trampas Laura, no hacen más que joderme la vida, es lo único que consigues, que cuele una trampa y sepa que ni se han enterado, y que tenga ganas de repetirla y de repetirla… pero eso ya no va a volver a pasar querida… ya no, esto tiene que acabarse como sea.
Y ahora maldigo los asquerosos foros pro… después de haber sido capaz de crear uno. ¿Pero quién coño soy? Sólo se que en Internet encontré un refugio, un lugar en el que sabía y sentía que había más personas como yo, un lugar en el que entras rota y sales destrozada, un lugar en el que cuando ya estás en el hoyo y con posibilidades de salir, prefieres que tu locura interior sea lo único que se vaya alimentando poco a poco y dar un consejo a alguien para que pueda seguir destrozando tu vida, a cambio de recibir más y más artimañas para continuar jodiéndole la vida a todo el que me rodea. Definitivamente, no quiero saber nada de esos malditos comecocos.
Y que demonios, asúmelo, no te gusta la palabra, te costó dios y ayuda decirla en voz alta y tampoco la dije, solo dije “trastorno de alimentación” (y sufriendo por escucharme en alto…) y tenía que haber dicho esa asquerosa palabra que me está destrozando, dila en alto y grítala, asume de una puta vez que tienes “A-NO-RE-XIA”, Anorexia, no es tan complicado de pronunciar, sólo son 8 letras, pero te acojonan sobre manera… más o menos igual que la palabra “BU-LI-MIA”, pero esta parece que la tengo un poco más asumida, tal vez sea porque entiendo que comer un día a la semana y forzarte a vomitar con puta leche caliente, es un problema. Lo de no comer, lo veo más como una dieta estricta, pero una dieta, aunque empiezo a pensar que sea un problema, porque si sería una dieta como otra cualquiera no tendría por qué avergonzarme de decir a la gente (con el orgullo que sentías): “llevo 4 días sin comer nada de nada y a ver si aguanto hasta mañana”. Esto es de locos.
Pon un poco de orden en tu mente. Todos dicen que no está bien, pero mueres de ganas por hacerlo, no ves en ello y el problema y precisamente lo tienes delante, en tus narices.
1) Todo el mundo no puede estar conspirando contra mí.
2) El hecho de que yo me odie no implica que los demás también lo hagan (aunque no entiendo que ven en mí, pero bueno…)
3) El estar follando con tío y que te diga: no tienes más que huesos, es más corta rollos que un pelo en los pezones (por cierto, curiosisisimo cuando salió esa escena en malos hábitos, :o …asín me quedé jaja) y dan ganas de darle una hostia al tío en cuestión, cosa que te reprimes para tus momentos depresivos, porque en el fondo sabes que tiene más razón que un santo.
4) Tienes un problema con la comida que te cuesta asumir, no se por qué motivo. Si no, no tiene ningún sentido que sea lo único que ocupe tu mente.
5) La gente lo pasa mal cuando hago cosas que estoy aburrida de escuchar que no debería hacer, pero me las pide esa parte de mi a la que le doy cancha para que continúe creciendo
6) El miedo no es normal. El miedo a la comida no es normal. Una galleta no va a sacar un bazoka y me va a mutilar de cintura para abajo.
7) Comer y vomitar es un gasto tonto: de dinero y de tiempo
8) Poder ponerme sólo un cinturón me limita enormemente a la hora de combinar, creo que es el primer paso para convertirme en una de las chonis, y no queremos eso.
9) Has descubierto que puedes comer y no se ha destruido el mundo.
10) El hecho de que me ponga histérica cuando alguien no quiere comer, es preocupante, es un síntoma de que me patina la azotea.
11) El perder la ilusión, no mola nada.
12) Eso de llorar y luego reír, empezar a tener ataques de ansiedad, volver a estar depresiva… es un descontrol psicológico y hormonal (digo yo que será hormonal, porque no me lo explico…) bastante elegante.
13) El no querer salir para evitar comer… eso no tiene nombre pequeña, te has aislado pero bien…
14) El tener frío es jodido
15) El tener ojeras no es sexy para nada
16) El estar cansada y mareada es lo peor
17) El sentirme mal por comer es una cosa completamente idiota
18) El hecho de no haberme puesto una falda desde los 15 años, exceptuando el uniforme, me da que pensar.
19) Los porros no son drogas
20) Los tcas son como drogas, sale más barato, de hecho no te gastas una perra, pero te jode la vida igual
21) Si sería tan deforme como veo, estaría cobrando una pensión.
CREO QUE SON BASTANTES RAZONES PARA TERMINAR DE CERCIORARME DE QUE ES UN PROBLEMA GRAAANDE, MUUUUY GRANDE…
Y ahora miras atrás y te recuerdas nítidamente, ves tu imagen tal y como era y tal y como todos la veían, sin distorsiones, en ese momento en el que trataba de autoconvencerse de qué partes de mi cuerpo estaban más hinchadas de lo que realmente estaban, lo veía, lo sabía, pero quería perfeccionar mi cuerpo sin freno alguno, quería simplemente estar orgullosa al 100% de haber cambiado lo incambiable y de haber decido no aceptar que un problema comenzaba y prefería mirar hacia otro lado, en vez de aceptarme como era y vivir feliz con ello, superando el día, sin torturarme por lo que todos podrían pensar, y sin obsesionarme con un mundo que no llevaba a ninguna parte.
Era el momento de haberlo pensado mejor, era el momento, ahora ya no puedo tomar esa decisión, porque no soy capaz de verme, no soy capaz, solo se que la báscula y los números dicen una cosa, pero yo me miro y veo algo que no reconozco… es lo que más impotencia me da, no poder verlo, porque se que en el momento que vea que estoy “delgada” o “bien” dejaré de pensar en hacer estas cosas y comenzaré a quererme un poco más, el círculo vicioso de comer y querer vomitar se romperá ese día, el día que me de cuenta de que no necesito hacer esas barbaridades para estar bien conmigo misma, el día en el que deje de estar acomplejada por cosas que no llevan a ninguna parte, pero que hago de forma casi impulsiva, sin pensar en las consecuencias que tiene sobre los demás y sin pensar en los daños físicos que me pueden causar.

Si lo piensas, la vida es como una hoja de papel, blanca, lisa, pero si haces una bola con ella y tratas de hacer como si nada hubiera pasado es imposibe, siempre quedarán arrugas, tal vez se haya ensuciado con algo que no se puede borrar, ni si quiera con una goma especial, es como cuando un libro se moja, puede que no se sepa como ha sido, ni cuando ha ocurrido, pero las hojas se verán onduladas y si te fijas puedas saber si fue la lluvia, o fue alguien que lloró a mares sobre esas páginas.Eso es lo que yo pienso... que todo deja marcas, por mucho que se intenten olvidar las cosas y hacer como si nada hubiera pasado, quedan, siempre quedan cosas imborrables, se puede pasar de página pero la hoja arrugada siempre va a estar ahí.

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